Fuente del Campo Volantín

Por fin, a alguien del ayuntamiento se le ha encendido una bombilla y se ha preguntado que si, además de dar agua gratis a los bilbainos y visitantes, se puede hacer un poco de caja para sufragar el «agua de Bilbao» que como todo el mundo sabe es lo mejor de lo mejor.

Y ni cortos ni perezosos, se han inventado este trasto que admite publicidad y así todos tan contentos. Los paseantes beben y el ayuntamiento hace caja.

Esta, en concreto, se encuentra al inicio del paseo del Campo Volantín

Fuente del Parque de Botica Vieja 1

Dando estructura, elegancia y frescor a este parque, esta fuente circular, sencilla, que emite sus chorros de forma cambiante en intensidad y altura

Al parecer esta fuente se hizo aprovechando la que existió en la Plaza Valle del Baztan.

La fuente de la plaza Valle del Baztán, en San Ignacio. Desapareció (según me contaron) porque ocupaba mucho espacio en la plaza, y «molestaba» a la gente que iba a la iglesia (eran otros tiempos) a misa y sobre todo, a los funerales. Esa fuente existe hoy en día en Deusto. Después de retirarla, las piezas de granito de la fuente, fueron guardadas (abandonadas entre maleza) en el patio interior de uno de los edificios de la plaza Levante, en San Ignacio, en el que estaba la comisaría de la Policía Nacional y desde hace muchos años, la Biblioteca Municipal. Creo que pasaron allí, más de treinta años. Fue reconstruida en el parque de Botica Vieja (a la altura de la calle Eliodoro de la Torre). Es una fuente racionalista que siempre me gustó (Aportación de un amable lector: Jon Garmendia Basterretxea)

Fuentes de la Avenida de las Universidades

Son tres la fuentes iguales que jalonan este paseo por la Avenida de las Universidades.

Están fabricadas por la empresa FUNDICIO DUCTIL BENITO que se encarga de muchos de los elementos urbanos que nos rodean habitualmente

Esta corresponde al modelo UM502 aunque en esta ocasión se le ha dotado de un basamento para darle altura


Fuente de fundición con imprimación epoxi y pintura de poliuretano color negro forja. Grifo pulsador de latón (UM502G). 

Fuente de Atxuri

En 1759 se inició la construcción de un sistema nuevo que llevara no agua del río, sino agua de manantial, desde Ollargan, Abusu y La Peña. Tras muchos contratiempos, fue finalizada la obra que llevaba el agua por medio de tuberías de madera, siguiendo un curso paralelo al de los caños, hasta dos fuentes diseñadas por Luis Paret, y ejecutadas por Ignacio de Arramendi y José Ballerna, instaladas en la “Plaza Vieja” y en Santiago. Proporcionaban 104.000 litros diarios y tenían un flujo de 100 litros por minuto. Los manantiales que nacían en la Villa, Urazurrutia, Iturburu, Esperanza y Sendeja, proporcionaban 63.000 litros cada 24 horas y la conducción de agua del río a la alberca 15.000.000.

Las dos fuentes de Paret siguieron trayectorias distintas pues la de Santiago permaneció en su sitio, intacta, y la de la plaza vieja sufrió importantes daños con motivo de la inundación del 20 de mayo de 1801. Fue reconstruida y a finales del siglo XIX trasladada a la plaza de los Santos Juanes, junto al Hospital de Atxuri (Texto de Juan Gondra Rezola en Bilbaopedia)

La fuente situada, hoy, en Atxuri, realizada en idéntico material que la de la plaza Santiago y diseñada para estar adosada a un muro, remata en un pequeño grupo escultórico en el que un geniecillo soporta el escudo de la Villa, apoyado, a su vez, en la cornucopia de la abundancia.

En ambas fuentes la referencia grabada es igual y su texto se desarrolla en los siguientes términos:

“Reinando Carlos III la N. Villa de Bilbao por el bien público año de MDCCLXXXV” (Texto de Elías Más en el periódico Bilbao)

Delante de la escuela, y al pie de la escalinata, está una de las dos primeras fuentes ornamentales que construyó el Ayuntamiento para que el pueblo pudiera coger agua del depósito de la Alberca que estaba en el chaflán de la calle la Ronda con Zabalbide. La fuente ornamental fue realizada por el arquitecto Luis Paret y Alcázar, académico de San Fernando, bajo el patrocinio del llamado Alcalde Rey Carlos III; se inauguró el 24 de diciembre de 1785. En su frente está la inscripción “Reinando Carlos III la N. Villa de Bilbao por el bien público año de MDCCLXXXV”. (Texto de Jon Mugica en Deia)

Fuente de la Catedral

La Fuente de Paret se ubica en el Casco Histórico de Bilbao, en la Plaza de Santiago. Debe su denominación al tracista que, en 1785, la diseñó: Luis Paret y Alcázar. Fue ejecutada la obra por Ignacio de Arramendi y José Ballerna. Se trata de una obra neoclásica de tipología monumental, que fue construida sobre un pilar de planta cruciforme labrado en jaspe de Ereño. Dicho pilar presenta cuatro caras cubiertas con placas de mármol blanco, donde se ubican tanto las inscripciones como los surtidores de agua. Sus ángulos imitan sillares almohadillados y se retranquean levemente. Sobre una cornisa recta de remate, descansan varios escalonamientos que dirigen nuestra mirada hacia la cúspide, lugar reservado para el jarrón decorativo. La pila, por su parte, exagera el sentido cruciforme de la fuente y está constituida por diferentes molduras en talud inverso. Como elementos decorativos destacan las guirnaldas de bronce de las placas. (Texto de Patrimonio cultural Ondarea)

Seguramente, casi todos nos habremos quejado alguna vez de lo incómodo que resulta intentar beber agua en la fuente de la Plazuela de Santiago. La razón es que la fuente es del Siglo XVIII y estaba pensada para ser utilizada de una forma bastante diferente a los usos y costumbres actuales.

Por un lado, como resulta evidente, los grifos no son de aquella época. Seguramente, en aquellos tiempos, los caños verterían agua continuamente, sin mecanismo de cierre, y el agua brotaría horizontalmente y no en vertical como en la actualidad, por lo que los chorros quedarían más cerca del alcance de los usuarios. Y, por otro lado, la base no estaba rellena de hormigón como ahora, sino que en la concha se recogía el agua aportada por los caños, de forma y manera que las caballerías, tan abundantes en el Bilbao eminentemente comercial de aquella época, pudieran allí aplacar su sed, ya que, por aquel entonces, eran el único medio de transporte conocido.

Delineadas por Luis Paret y Alcázar y trabajadas en “ jaspe blanco” de Azpeitia, fueron labradas por Ignacio de Arzamendi y los adornos de bronce los fundió José Ballema.

Cuadrangular y exenta, situada en mitad de la plazuela de Santiago, constituye un hito urbano del propio espacio en el que se sitúa. Su equilibrada composición se culmina en un bello jarrón con adornos de bronce. (Texto de Elías Más en el periódico Bilbao)

Fuentes del Arenal 1



Las fuentes del Arenal son cuatro y van como las parejas de baile, de dos en dos.

Esta pareja es la relativa a los niños tritones que como ya hemos comentado en otras entradas son idénticos a otras fuentes de la ciudad

La figura de un niño tritón con un pez en la mano es una figura que se repite en distintas fuentes de la ciudad

Como son las de la Plaza Darío de Regoyos o la fuente del parque de Dª Casilda

También hay figuras similares en el Parque del Retiro en Madrid y otra en la localidad francesa de Blérancourt

Al parecer es un modelo de la fundición J.J. Ducel et Fils,

Al parecer estos niños tritones formaban parte de una fuente original en la Plaza Nueva: «En el centro de la plaza había una magnífica fuente de juegos de aguas,con 19 surtidores que arrojaban agua excepto el de la cúspide a una altura de 25 pies.Los surtidores semejaban ranas, sirenas y algunos de estos se conservan en el Paseo del Arenal» (Cesar Estornes)

Durante el año 2023 fueron retirados todos los elementos que adornaban esta fuente y en abril del año 2024 se han repuesto tras su restauración.

Las icónicas ranas situadas en las dos fuentes ornamentales que hay en el paseo del Arenal vuelven a echar agua después de un largo tiempo de ‘sequía’.

El Ayuntamiento dio por concluida la restauración de estos famosos elementos tras más de un año de obras en las que han invertido unos 100.000 euros. El Consistorio procedió a cortar el agua de estas dos fuentes gemelas que tienen en el medio un ‘niño tritón’ después de que las raíces de los árboles y el vandalismo deteriorara los elementos

El objetivo de la intervención, realizada por Bilbao Arte, era recuperar el esplendor de estas figuras que datan de 1850 y que ya forman parte de la historia de la villa a través de un proceso de restauración que respetara la originalidad de estos elementos protegidos. Junto a las ranas, se han modernizado las bases de mármol y se ha recuperado el esplendor de los mármoles. (Texto de El Correo)

En la restauración se ha mantenido el 90% de las piezas originales incluyendo los cantos rodados que conforman una estrella debajo de la figura central.

El minucioso trabajo realizado por Bilbao Arte que incluso ha contado con la colaboración de Maite Leyun, una ceramista de prestigio que ha participado en la realización de los nuevos azulejos colocados». 

Retirar las sucesivas capas de pintura acumulada de las ranas ha permitido sacar todos los detalles de los nervios y las ancas de unas piezas fundidas nada más y nada menos que en 1850.

Solo una de las ocho ranas es de nuevo cuño después de que la original desapareciera hace unos años. 

Todo el conjunto se ha elevado cerca de diez centímetros sobre su ubicación original a ras de acera para colocar por debajo del mismo una placa de hormigón que evite deteriores futuros causados por el crecimiento de las raíces de los plataneros, además de dar más presencia a los surtidores y obstaculizar que la pileta se llene de hojas que arrastre el viento en otoño.

Son históricas y suma cada una de ellas 184 años. Los dos tritones y los ocho batracios proceden de una fuente original de finales del siglo XIX, que se encontraba en la Plaza Nueva y de la que por la documentación gráfica guardada se conformaba en una pileta octogonal de cerca de 70 centímetros de altura. En el centro había ocho tritones con carpa, de los que solo se conservaron dos, y las ranas se ubicaban en las ocho esquinas expulsando agua por su boca. (Texto de Alberto G. Alonso en Deia)

Y así de bonitas han quedado